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viernes, 14 de agosto de 2015

20 COSAS QUE PUEDEN SALVAR TU RELACIÓN.

El psicólogo y consejero Gerald Rogers escribió este artículo cuando estaba divorciandose. "Después de perder a mi esposa, que amaba, y los 16 años de matrimonio se esfumaron quiero compartir las palabras que me hubiese gustado oír".


[*]Nunca dejes de respetar a la mujer. Nunca la percibas como alguien que te debe algo. Cuando le propusiste matrimonio le prometiste ser esa persona que con esmero protegería su corazón. Ese es el tesoro más importante que alguien ha podido confiarte jamás. Ella te eligió a ti, no lo olvides y recuerda que el amor no soporta la pereza.

[*]Cuida tu corazón. Así como proteges a tu esposa, cuida y protege también tu mundo interior ¿de qué hablo? Bueno, de que te ames tú mismo, y ames al mundo que te rodea pero no olvides que hay una parte de tu corazón que debe estar consagrado a tu esposa y al que nadie debe tener acceso. Que ese espacio esté siempre dispuesto para ella.

[*]Enamórate una y otra y otra vez. Este mundo todo cambia y tú ya no eres tal como eras cuando te casaste, y dentro de cinco años habrá cambiado mucho en ti. Así mismo cambia la percepción que cada uno tiene del otro, pero recuerda una cosa: ella NO está obligada a quedarse contigo. Si no cuidas su corazón y la relación, lo más probable es que ella se vaya y no vuelva nunca. Conquístala cada día; cada día debe ser de cierta manera, como el primero.

[*]Intenta ver sólo lo mejor. Enfócate en lo que te gusta de ella, porque aquello en lo que centramos nuestra atención tiende estar más presente cada vez. Si sólo tienes en cuenta sus errores, entonces los verás a cada paso. Si en cambio te enfocas en ver lo que te gusta, entonces dentro de algún tiempo entenderás que te has casado con la mujer más maravillosa en el mundo.


[*]No intentes cambiarla. Tu tarea es amar a tu mujer tal y como es, sin expectativas de que cambie, y si ella cambia, ámala de todas maneras.

[*]Se responsable de tus propias emociones. Tu esposa no está obligada a hacerte feliz, así como no depende de ella si eres infeliz o no. Tú mismo eres responsable de mantener tus sentimientos en equilibrio y ser feliz. Cuando eres feliz eso se ve reflejado en la calidad de la relación.

[*]Si estás triste o enfadado no culpes a tu esposa. Tus emociones son TUYAS, no las de ella, y eres responsable de manejarlas correctamente. Nadie dijo que no las compartas, pero no debes culparla.

[*]Permítele ser tal como es. Cuando tu mujer esté triste, no trates de decir algo para cambiarlo, quizá te preguntes ¿por qué? porque es mejor abrazarla y recordarle que estás ahí para ella. Que ella sepa que tú estás dispuesto a escucharla, que es muy importante para ti y que eres alguien en quien siempre podrá confiar en los momentos difíciles. La naturaleza femenina es cambiante y rápida, como una tormenta tropical que crece y golpea con fuerza para luego desaparecer. Si durante la tormenta eres firme e inamovible ella sabrá que puede confiar en tí.

[*]No temas lucir tonto. No te lo tomes todo tan en serio, ríete, y haz que tu esposa también se ría. La risa alivia casi cualquier situación.

[*]Haz que se sienta como una reina. Piensa en diferentes formas de expresarle tu amor (no hay que ser demasiado "meloso", eso sí), Pídele que haga una lista de las cosas que la harían sentir especial (e intenta hacerla realidad).

[*]Está presente. Dedícale no sólo tiempo, sino una parte de tu vida. Haz todo lo posible para sacar de la cabeza todo lo que estorba cuando compartan un tiempo especial juntos. Suena extraño, pero muchos recomiendan tratar a la pareja como si se tratara de un cliente muy valioso.

[*]Acepta su sexualidad. Permítele estar en contacto con su esencia femenina. Déjala sentirse cómoda y expresarse.

[*]No seas idiota. Y no tengas miedo de parecerlo. Todos somos personas y es natural que nos equivoquemos. Lo importante es aprender de los errores, no repetirlos.

[*]Dale su propio espacio. La dedicación de las mujeres a su pareja casi siempre es envidiable pero ellas también necesitan tiempo para estar con sí mismas. Tal como todos, a veces necesitan salir de la vida cotidiana, buscar algo que les de fuerzas y las renueve. Si no te opones a la libertad de tu esposa (y es que ella es libre), ella será cada día más interesante, y estará más feliz.

[*]No tengas miedo de parecer vulnerable. Comparte con ella tus miedos y sentimientos, ten el valor de aceptar tus errores.

[*]Se honesto con ella. Si quieres que ella te confíe sus secretos, entonces tú también debes compartirle los tuyos, incluso aquellos que pueden causar dolor o miedo. Necesitarás de tu hombría para poder abrirle todas las puertas de tu corazón, y deberías hacerlo, porque es tu esposa.

[*]Crece como persona junto a ella y con ella. Así como las aguas estancadas son un perfecto caldo de cultivo para los mosquitos que portan la malaria, y tus músculos se atrofian si no los usas, en las relaciones de pareja (como en todas) es necesario encontrar intereses comunes, compartir los sueños e ir juntos hacia adelante, sin dejar morir la dinámica, porque la rutina y el estancamiento matan el amor.

[*]No pienses sólo en dinero. El dinero es como un juego y para ganar necesitas jugar en pareja, no uno en contra del otro.

[*]Aprende a perdonar. No vivas en el futuro ni en el pasado; no permitas que el pasado te atrape. No perdonar los errores, sin importar quien los cometió, es un lastre que impide progresar. El perdón es libertad.

[*]Elige siempre amar, elige siempre amar, elige siempre amar. Al fin de cuentas este es el único consejo que necesitas. Si el amor es la base de la relación hay en realidad muy pocas cosas que podrían amenazar tu matrimonio, y esas cosas se pueden solucionar si hay amor. El amor siempre gana. 


Autor: Gerald Rogers

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